lunes, 9 de abril de 2012

¿Plan?

Darkness: Ya sé que no s un nombre muy común, pero a mi madre le gustaba y por eso me lo puso.
Ryu: Oscuridad no es un nombre normal ni típico ni nada por el estilo.

Anda que Ryu.
Ya está, no iba a decir nada más, no me caía nada bien ese tío desde que me preguntó el nombre.

20 minutos después...
¿?: Piérdete
¿?: Tú antes
¿?: ¿Por qué tuviste que ser chica?
¿?: ¡Por qué tú nacistes varón!
¿?: ¡¿Pero eso que tiene que ver?!
¿?: ¡Yo que sé!
Darkness: **Juraría haber visto a Raúl, no; seguro que es mi imaginación, aquí no puede estar. No puede ser, no puede tener sangre mágica**
¿?: Elna, permíteme que te diga que.. ¡Eres insoportable!
Elna: ¡¡Pues no te lo permito Josh!!
Josh: Pues ya lo he dicho xP
Elna: ¡Cierra la boca!
Elna y Josh no habían parado de discurtir desde que llegué al edificio central de Kiderman, nada más y nada menos que una de las mejores escuelas de magia de  Todos los alumnos nos habíamos reunido allí para ver en que casa estaríamos viviendo estos 3 meses...

Elna: A ti lo que te pasa es que te caíste de la cuna.
Josh: Hocico pollo
Elna: Tobillos mula
Josh: Lienciá
Elna: ¡Si acabo de entrar en Kiderman! º\(>.<)/º
Darkness: ¿A qué casa créeis que vais a ir?
Elna: Mmmmmh...
Josh: Cuidado no te vayas a peer del esfuerzo e.e
Elna: (WUT?) ¡¡Asqueroso!! >.<
Darkness: º.º''
Elna: A mí Effort me pega mucho.
Josh: A mí me pega más Easement.
Elna: Y tanto majo -.-''
Darkness: Yo no sé cual me quedaría mejor.
Elna: (coje mi mano) Hmmm Hmmmm o: Hmmmm
Darkness: ¿Q-Qué estás haciendo? ·___·
Josh: Leerte la mano. Siempre acierta.
Elna: Las Artes Siniestras te vendrán como anillo al dedo.
Darkness: ¿¡C-Cómo!?
Elna: Eres una persona que guarda sus sentimientos por no tener a nadie a quien contárselos, siempre canalizas todo tu odio y amargura y lo conviertes en concentración y paciencia. Anhelabas entran en esta escuela con gran fuerza. Deseas demostrar que vales para algo, que sirves para algo con ansías a los demás, pero sobre todo a ti misma... No valoras tu esfuerzo y crees que nunca llegarás a ser como los demás te aceptarían, según tú...
Darkness: (aparto la mano) I-Imposible, n-nada de lo que dijiste tiene sentido.
Elna: ¿Segura? Yo te veo dudando un poco de ti misma.
Me empecé a marear, me senté en uno de los sillones de la sala y sujeté mi cabeza con la mano izquierda. Me sentía rara, como si algo fallara en todo. Tuve una extraña visión; una chica de pelo rubio se acercaba a mí con una sonrisa radiante, me tendía la mano, yo se la ofrecí. Me dijo que la acompañara, que me tenía algo que mostrar. Cogió la varita que tenía escondida en la manga y nos teletransportó a un expeso bosque.
Sentí una gran debilidad en las piernas y caí al suelo; me vi obligada a sujetarme la cabeza con las dos manos de tal dolor. Mi piel estaba pálida y el sudor frío corría por mi frente.
Elna y Josh intentaban ayudarme a volver a mi estado normal pero no les oía con claridad y perdía poco a poco la visión de ellos, hasta finalmente desmayarme en el mismo piso.

Elna: ¿Qué le ha pasado a Darkness, Ryu? ¿Se encuentra bien?
Ryu; Sólo fue un desmayo, puede ser por el aliento de quimera.
Elna: ¡Ryu no me mientas! ¡Sabes perfectamente qué le ha pasado y no es el aliento de quimera! ¡Te exijo que me lo digas Ryu!
Ryu: No son asuntos tuyos lo que le pase a ella, no es tu problema.
Josh: Ryu, dinos la verdad. ¿Ella debería estar aquí, o sólo es parte del plan?
Ryu: Si fuera parte del plan la habría matado cuando tuve oportunidad.
Darkness: Hmmmm (abro los ojos) ¿Qué me ha pasado?
Josh: Te desmayaste, tranquila, seguro que no fue grave ^^
Todos estaban sonriendo al verme despertar pero su expresión cambió radicalmente a la de preocupación cuando hice la pregunta:
Darkness: ¿De qué plan estaban hablando?
Nadie dijo nada... Tenían que buscar una respuesta o algún tipo de excusa rápida para que no sospechara nada raro.
Darkness: Da igual, voy a lavarme la cara. Elna, ¿dónde están los lavabos?
Elna: A la segunda puerta a la izquierda.
Salí de la enfermería, entré en los baños femeninos y me miré al espejo, mi rostro ya no estaba tan pálido. Bajé la cabeza y me mojé la cara, para cuando la subí veía el rostro de aquella chica, la de la visió. No me sorprendí, tan solo me preguntaba quien era...